El Yin y el Yang de la Autocompasión para manejar nuestro crítico interior

En una entrevista para Omega, Steve Hickman, exdirector ejecutivo del CMSC, nos recuerda que la autocompasión tiene un lado gentil y otro fiero para ayudarnos a manejar nuestro crítico interior y enfrentar cualquier cosa que la vida nos depare.

 

Omega: ¿Cómo nos ayuda la autocompasión a enfrentarnos a nuestro crítico interior?

Steven: Generalmente, si tienes una voz que te dice que no eres lo suficientemente bueno, que no eres lo suficientemente inteligente, o cualquier mensaje negativo que esté diciendo, la tendencia es luchar contra todo eso.

En el programa MSC (Mindful Self-Compassion) no lo combatimos, sentimos curiosidad y vemos de dónde viene. A menudo, esa voz es una versión internalizada de alguien que fue influyente en nuestra crianza, como un padre o un cuidador. En la mayoría de los casos, estaban actuando según sus creencias para mantenernos a salvo y empujar nos a lograr éxitos.

La autocompasión es una práctica de buena voluntad, no de fuerza de voluntad.

Tenemos un ejercicio en el programa que nos invita a pensar en un comportamiento que nos gustaría cambiar y a pensar en lo que sucede cuando nos comportamos como no queremos. ¿Qué sucede? ¿Cómo nos hablamos? ¿Qué nos dice el crítico interior? ¿Podemos mirar debajo de esa voz y ver de dónde viene y cómo podría estar tratando de mantenernos a salvo de alguna manera?

Entonces, si reconoces la voz y la dices algo como: "Gracias por tratar de ayudarme y mantenerme a salvo, quizá por lograr una mejor relación (o lo que sea), pero no necesito tu ayuda en este momento. Veo de dónde vienes, pero no lo estás haciendo de la mejor manera". Quitamos el viento de sus velas y dejamos espacio para una voz motivadora y compasiva en su lugar. Una voz que quiere lo mejor para nosotros, pero por razones muy diferentes.

Esta es una forma mucho más exitosa de cambiar los comportamientos en torno a cosas como el ejercicio, la dieta, el tabaquismo, las drogas, etc. La autocompasión puede marcar una gran diferencia cuando alguien inevitablemente también recae en estos comportamientos. Somos humanos. Estamos sujetos a cometer errores y eso queda fuera de la versión del crítico interior de cómo deberíamos ser.

 

Omega: ¿En la bondad o amabilidad siempre se trata de tener un enfoque suave?

Steven: Esta es una idea con la que a menudo nos encontramos con hombres cuando hablamos de autocompasión. Pero la compasión tiene un lado yin y otro yang. El lado yin es reconfortante, calmante y nutritivo; esto es lo que generalmente viene a la mente cuando alguien menciona la bondad o la autocompasión.

Pero también hay un lado yang, que se trata de proteger, aportar y motivar a nosotros mismos o a los demás. Se trata de una compasión que es un poco más activa, un poco más firme, un poco más arquetípicamente masculina. A veces, ser compasivo significa decir firmemente "no" a algo o actuar para detener un comportamiento dañino o peligroso, como si un padre le grita a un niño despistado que no cruce la calle.

 

Omega: ¿La práctica de la autocompasión consiste en hacernos sentir bien?

Steven: Nos gusta decir que la autocompasión es una práctica de buena voluntad, no de crear buenos sentimientos. Uno de los mayores peligros potenciales es comenzar esta práctica con el objetivo de sentirse mejor. Lo que en realidad estamos haciendo es cultivar una relación diferente con nuestras experiencias en la vida. Algunas de esas experiencias se sentirán con fluidez, otras no. Queremos recibir cualquier cosa que encontremos con cierto grado de amabilidad para que pierda su control sobre nosotros, para que no nos quedemos atrapados en una espiral persistente, rumiativa y vergonzosa de malos sentimientos que podría conducirnos a la depresión o la desesperación.

Vamos a tener momentos en la vida que simplemente apestan, momentos que son incómodos o incluso traumáticos. Queremos poder consolarnos y ser más amables con nosotros mismos en medio de cualquier situación. Estamos cultivando dentro de nosotros una buena voluntad hacia nuestra existencia, sin importar lo que esté sucediendo.

 

Omega: ¿Pueden las prácticas de autocompasión hacer que las personas se sientan peor?

Steven: Hay un fenómeno que encontramos a veces llamado backdraft o efecto contracorriente. Esto puede suceder especialmente a las personas que tuvieron una experiencia pasada en la que la compasión se combinó con el sufrimiento o a alguien que tuvo una situación extrema de abuso o negligencia sin compasión.

En estos casos, alguien puede llevarse la mano al corazón y encontrarlo “ardiendo” por el sufrimiento acumulado. Al igual que un bombero abre una puerta caliente porque el fuego dentro de la habitación se extenderá en busca de más oxígeno, algo conocido como backdraft, a veces, cuando abrimos la puerta de nuestro corazón, podemos experimentar sentimientos desagradables y dolorosos como enojo, frustración. o rabia.

Esta es una señal de que estamos yendo en la dirección correcta, no obstante, es posible que necesitemos buscar el apoyo de un profesional para que nos ayude a trabajar con esta avalancha de sentimientos difíciles. Quizá nos pueden ayudar a abrir la puerta lentamente y luego retroceder, y aproximarnos así la experiencia de modo que podamos tolerarla con el tiempo. Las prácticas de autocompasión pueden ayudar a todos, pero no todos tienen que abordarlo de la misma manera.


Traducido del artículo: https://www.eomega.org/article/the-yin-yang-of-self-compassion

Luis Gregoris